sábado, 1 de octubre de 2016

EL MIEDO.

Empecemos por el principio, qué es el miedo? El miedo es una respuesta natural ante el peligro, una sensación desagradable que nos atraviesa por completo. Peor aún, es la sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario. Puede creerlo? a veces nos paralizamos por algo imaginario. De hecho, el 85% de las veces que sentimos miedo es por razones inventadas por nuestra mente y por cosas que jamás pasarán. No es justo que nos hagamos eso. En ciertos casos la presencia del miedo es beneficiosa, pues nos pone en alerta y nos ayuda a cuidarnos de situaciones que nos ponen en peligro.

Podemos mencionar algunas fases que comprende el miedo, según la página de psicología La Mente es Maravillosa:  

1.- IMAGINACION: Muchas veces, cuando sentimos miedo, imaginamos de todo. Nos dejamos llevar por nuestras expectativas de lo que puede llegar a ocurrir, de manera exagerada. Pero realmente, estamos imaginando y creando en nuestra mente una situación peor de la que existe, sin saber cómo sucederá. Nos adelantamos a los acontecimientos, generándonos miedo, y en ocasiones, ansiedad. Lo hacemos porque nos prepara para protegernos.

2.- MIEDO: La segunda fase del miedo, es el miedo propiamente dicho. Ya hemos imaginado anteriormente qué puede pasar, las posibles alternativas, cómo podemos escapar de esa situación… Ahora, llega el miedo. El miedo, se manifiesta en sus pensamientos, pero también en su cuerpo. Cuando llega el miedo empiezas a hiperventilar, su corazón late más fuerte, su voz se atenuará y sentirá su cuerpo lleno de nervios. Ya no podrá imaginar, ni pensar. Tan solo sentir y prepararse para actuar, nada más. Un ejemplo de miedo puede ser cuando tenemos miedo a hablar en público. Pensamos que lo vamos a hacer mal, que vamos a cometer errores, que se van a reír de nosotros… Creando y creando expectativas e imaginando las miles de alternativas posibles. Lo que nos provoca una retroalimentación que evita que nos deshagamos de este miedo, fruto muchas veces, de nuestras inseguridades.

 3.- PARALIZACION Y ACELERACION: Cuando nos centramos solo en lo que sentimos, sin darle cabida a nuestros pensamientos, puede ocurrir que nos bloqueemos. Esta es la tercera fase del miedo. Cuando ya no podemos pensar, cuando estamos ante una situación que nos impide actuar… Aquí sucede lo que todo el mundo teme, quedarse paralizado por el miedo. Esta situación suele vivirse con impotencia, sin saber a veces, como salir de ella. Pero, ¿qué podemos hacer? esperar. Cuando el miedo nos paraliza, debemos esperar a que pase. No es una sensación que se vaya rápido, sino que necesita unos segundos. Nuestro cuerpo ha encendido la alarma y necesita un tiempo, para comprender que no existe riesgo alguno. También en esta fase el miedo puede acelerarnos, en lugar de paralizarnos. Y es en este momento, cuando empezamos a hacer tonterías. Un ejemplo es, cuando nos tapamos con las sábanas de la cama o miramos en el armario… Si lo pensamos bien ¿de qué nos van a proteger las sábanas? sabemos que es ridículo, pero en ese momento el miedo nos controla y no somos conscientes de lo que hacemos.

 4.- RECUERDOS: La imaginación nos lleva al miedo en estado puro, el cual puede paralizar o acelerar. Pero, ¿cuál es el último eslabón de la cadena del miedo? Los recuerdos. Todo queda grabado en nuestra mente, sobre todo los acontecimientos estresantes o con gran intensidad emocional. Si hemos tenido una mala experiencia con una pareja, (y estamos diciendo “una mala experiencia”, un momento negativo, etc.) cada vez que nos acerquemos a alguien que tenga intenciones de ser nuestra pareja, se activará ese recuerdo previo. ¿Qué ocurre entonces? que los recuerdos nos condicionan, a la vez que nos protegen de un mal, por el que hemos pasado y queremos evitar. Estos recuerdos, pueden provocar que perdamos oportunidades, por eso no son siempre positivos. Sí es verdad que está bien aprender y quizás actuar de otra manera para evitar que nos hagan daño, pero no evitarlo.

Debemos intentar superar nuestros miedos, no dejar que ellos controlen y condicionen nuestra vida. El miedo está en nuestra mente y solo nosotros mismos podemos superarlo.

Como hemos visto,según los expertos, estas son las cuatro fases del miedo por las que pasamos cuando algo nos aterra. Es normal sentir miedo, e incluso bueno, pero no podemos permitir que el miedo condicione nuestras vidas. Debemos aprender a superarlo. Recuerde que todos podemos aprender de nuestros miedos. Ellos tan solo nos indican la existencia de un problema y la posibilidad de resolverlo.
No convierta al miedo en su enemigo pero tampoco haga de él un compañero de vida permanente.

Les deseo paz y una vida sin miedos descontrolados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario