miércoles, 3 de octubre de 2012

NUESTRO NOMBRE COMO MARCA

La marca es la diferenciación única que hace que nos elijan. La pregunta clave es: puede la marca ser aplicada a una persona? La respuesta es SI, definitivamente. El sentido de individualidad es propio del ser humano. existe una necesidad interna de reconocimiento social e individual, que nos distingan frente a los otros, que nos reconozcan como individuos diferentes. Es una forma de trascender, de escapar a la noción de "hombre-masa" acerca de la cual han hablado tantos filósofos y sociólogos. El principio del marketing es un proceso de valor agregado por el cual un producto, servicio o persona pasa a ser una marca. Este valor no es algo abstracto, tiene que ser percibido por el cliente en términos de su propio universo de significados y de su escala de valores. La existencia de atributos funcionales es propia del mundo de cualquier objeto/servicio/persona. SER UNA MARCA IMPLICA LA POSIBILIDAD DE: - Crear fantasías en la mente de otros. - Construir una diferenciación y sentido de ser único. - Edificar una lealtad - Brindar un ámbito de identificación proyectiva. El "yo quiero ser como el" o "ella es como yo" resulta fundamental. LOS REQUIRIMIENTOS DE NUESTRO NOMBRE COMO MARCA: - Definir una personalidad. - Liderazgo reconocido por nuestros clientes o entorno. - Valor positivo percibido. - Valor de nuestro nombre. - Identidad. Convertirte en una marca no es una labor que se logra de la noche a la mañana, pero si debes empezar cuanto antes a construirla. En un mediano plazo veras los resultados. Aprende a venderte!

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